Revista de Bajos

Fodera 35th Anniversary Monarch review español

Fodera es una de las pocas marcas de bajo eléctrico que realmente cumplen con la etiqueta “no necesitan presentación”. Es difícil que en el transcurso de una conversación sobre los mejores bajos del mundo (o los mejores bajistas del momento) no aparezca el nombre Fodera. Es sinónimo de la calidad más alta, un enfoque tremendamente personal que ha creado escuela, abundan las copias o más bien los bajos inspirados en Fodera, aunque ninguno llega a alcanzar la calidad de estos.

Estos instrumentos también son un objeto de deseo, a veces un artículo de coleccionista y también a menudo un tema de debate interesante. Pero sobre todo, son instrumentos diseñados y construidos con un propósito muy claro: ofrecerte años de servicio y de satisfacción, inspirándote para desarrollarte como bajista y permitiéndote abordar cualquier técnica con garantías de éxito.

Un poco de historia

De la unión del luthier Vinnie Fodera y el bajista profesional Joey Lauricella nació Fodera guitars en Brooklyn, NY, allá por el año 1983 con la idea de construir los mejores bajos eléctricos posibles basándose en los diseños y métodos de construcción de las últimas décadas pero al mismo tiempo con una atención al detalle insuperable y un equilibrio perfecto entre forma y función. Nada más comenzar su andadura, llegó a sus oídos que un bajista excepcional llamado Victor Wooten estaba buscando un instrumento superior ya que ningún bajo le permitía el nivel de comodidad y expresión que él requería para desarrollar su técnica.

Sin conocerle en absoluto, Vinnie y Joey le ofrecieron uno de sus primeros instrumentos con la posibilidad de que lo fuera pagando poco a poco en un acto de fe poco común en la época en USA. Wooten ha comentado en innumerables ocasiones que aquel instrumento fue el que le permitió desarrollar sus técnicas de tapping y slap extremas por las que fue conocido en todo el mundo con su banda Bela Fleck and the Flecktones  y que sin aquel bajo hoy él no sería quien es. Aquel bajo hecho en 1983 y que se convirtió en un instrumento mítico (modelo Monarch con pastillas EMG PJ) fue la base de una relación artística y personal que sigue intacta a día de hoy.

2018 marcó el 35 aniversario de la marca neoyorkina y el modelo que hoy analizamos para Bajos y Bajistas sirve para celebrar una cifra tan redonda. Tras aquellos comienzos humildes, de todos es conocida la trayectoria de Fodera Guitars en las pasadas décadas, teniendo como usuarios algunos de los mejores artistas a nivel mundial como son Victor Wooten, Anthony Jackson, Matt Garrison, Lincoln Goines, Richard Bona, Tom Kennedy, Anthony Wellington, James Genus, Mike Pope, etc., etc. A diferencia de las meras relaciones comerciales marca-artista (que muchas veces son meras transacciones económicas y/o publicitarias), en el caso de Fodera ellos siempre han hecho hincapié en que debe ser algo de doble sentido entre el bajista y el luthier. El músico tiene una serie de necesidades e inquietudes que sólo un artesano totalmente entregado a su trabajo puede satisfacer, y por otro lado el luthier aprende directamente de estos bajistas y va perfeccionando su labor a lo largo de los años. Al final ambas partes salen beneficiadas y el resultado tras estos 35 años es una serie de bajos muy diferentes entre sí (podríamos decir que cada modelo de Fodera es un mundo en sí mismo) donde el denominador común es la calidad más alta y un nivel de perfección artesanal tremendo.

No se nos escapa en absoluto que el precio de Fodera (con modelos desde poco menos de 6000€) queda fuera del alcance de muchos bajistas. Tampoco podemos obviar que hay muchos bajos que cuestan menos y usan componentes muy similares y que sin duda son buenos bajos. Pero por otro lado, y esto es lo realmente interesante, cuando adquieres un bajo Fodera no estás comprando una copia, sino el original, y eso es un valor en sí mismo. En el precio también entra el factor de estos 35 años de experiencia dedicados a la excelencia que garantizan la ausencia de errores o el uso de técnicas de construcción no contrastadas por ellos, de modo que estás pagando mucho más que el precio de los componentes.

Lógicamente, el tiempo de secado de todas sus maderas está siempre controlado, de modo que cuando compras un Fodera también estás comprando estabilidad.  Esto también suma al precio ya que si el luthier compra maderas y las tiene un mínimo de 2-5 años secando de forma natural controlada, es lógico que a la hora de usar dichas maderas para construir un instrumento, deba amortizar dicha inversión y ese tiempo de almacenamiento. Al final el beneficiado eres tú porque estás adquiriendo un bajo con una estabilidad admirable y este es un elemento crucial a la hora de disfrutar durante años de tu instrumento.

Fodera Monarch pala

35th Anniversary Monarch

El bajo que analizamos hoy es realmente especial ya que se trata del modelo 35th Anniversary Monarch. Con este instrumento Fodera Guitars han querido conmemorar una fecha tan importante y lo han hecho basándose en el que fue su primer diseño, es decir, el Monarch. Se han construido únicamente 35 de estos instrumentos y este es uno de ellos. Se trata por tanto de un instrumento de coleccionista que mantendrá su valor durante años y años, pero más allá de eso, es un instrumento absolutamente increíble.

Sin duda el Monarch es uno de los diseños más aceptados dentro de esta marca. Su cuerpo simétrico permite una posición del antebrazo derecho realmente cómoda. El cuerno superior se extiende hasta la zona del traste 12, de modo que el balance es perfecto, mientras que el cuerno inferior permite un buen acceso a los trates superiores (24 en este caso) al tiempo que hace que tocar este bajo sentado sea realmente cómodo.

Nada más verlo lo primero que llama la atención es la tapa de arce rizado de la más alta calidad (5A) perfectamente casada (bookmatched) con pala a juego. Detalles como el modo en el que la tapa se funde con el cuerpo de caoba es algo relativamente habitual en muchos bajos hoy en día, pero esta es una de las cosas en las que hay que otorgar a Fodera el mérito de haber desarrollado y perfeccionado hace más de 30 años.  La pala ancha es exactamente igual que la original de la marca en la década de los 80 (es la que lleva el modelo Victor Wooten Classic). Años más tarde la pala vio reducidas sus dimensiones, pero para este modelo conmemorativo han querido volver a usar la clásica y la verdad es que nos encanta. Además la mítica incrustación de la mariposa que da forma al logo de la marca está hecha en madera y tiene un tamaño más grande del que estamos acostumbrados a ver, características ambas que también recrean el modo en que Fodera lo hacía en los años 80.

El cuerpo está hecho con dos piezas de caoba muy resonante y ligera y el mástil de 3 piezas de arce duro se une al mismo con la técnica set neck (encolado). Este método, donde encontramos un rebaje realmente cómodo para la mano izquierda y una unión con el mástil donde parece que las maderas se funden entre sí es muy característico de Fodera y algo que hoy en día nos encontramos en muchos bajos de luthier e incluso algunas marcas comerciales, pero de nuevo es algo que debemos a estos artesanos basados en Brooklyn.

La pala tiene la inclinación necesaria para mantener la afinación de las cuerdas sin necesidad del uso de las piezas a tal efecto que montan las palas paralelas al mástil y que causan a veces efectos indeseados en cuanto a tensión. Este método es más costoso porque implica el uso de más madera pero en Fodera no se recorta en ningún departamento con la idea de que la suma de las partes creen un todo superior.  En la parte de atrás de la pala tenemos una incrustación que conmemora estos primeros 35 años de Fodera Guitars.

Siguiendo con las características, el diapasón de palosanto de la India (permitido por CITES tal y como garantiza el certificado que acompaña al bajo) monta 24 trastes de tipo medio que están rematados de un modo magistral. El acabado del mástil y el trasteado son de hecho dos de las señas de identidad de Fodera y es uno de los secretos de por qué estos bajos permiten una acción tremendamente baja sin trasteos. Si bien el trabajo de trasteado se sigue haciendo de modo artesanal, desde hace unos años Fodera han incorporado en su taller una máquina Plek para garantizar aún más que cada bajo que sale del taller de Brooklyn tiene un trasteado perfecto.

El clavijero Gotoh (otra constante de Fodera) permite una afinación suave y precisa. La cejuela de bronce está cortada y rematada exactamente para cada bajo y eso se nota mucho. La altura de la misma es absolutamente perfecta y la cantidad de cuerda que queda dentro de los “surcos” es la correcta para que la cuerda no se salga al tocar incluso con las técnicas más agresivas, pero sin matar en absoluto la resonancia de la cuerda.

El puente Fodera es también un clásico a estas alturas. Está fabricado por Hipshot exclusivamente para ellos y está hecho de latón (brass) para ofrecer el mejor sonido y una masa perfecta. Es perfectamente ajustable en 3 sentidos: altura, espaciado de cuerdas y octavación. La verdad es que hasta en esto se nota la tremenda calidad ya que toda la mecánica funciona de maravilla. Ojalá todos los puentes se pudieran ajustar con esta facilidad.

Fodera monarch trasera

En cuanto a la electrónica, de nuevo la exclusividad de los componentes juega un papel importante. Las pastillas Duncan Custom Humbucker están hechas exclusivamente para Fodera por Seymour Duncan siguiendo instrucciones muy precisas de cómo deben sonar y comportarse. Al fin y al cabo las pastillas son uno de los elementos más importantes (quizás el más) a la hora de capturar lo que está ocurriendo cuando haces vibrar en un bajo eléctrico, de modo que en este apartado podemos decir que estas Duncan Custom son todo un acierto. El previo es también otro clásico ya que es la unidad que diseña y fabrica desde hace años para Fodera el increíble bajista, contrabajista, pianista, compositor e ingeniero de sonido Mike Pope. En este caso se trata del modelo Flex Core y ofrece controles de Volumen, Balance, Tono pasivo así como 3 bandas de EQ. Tres mini switch se encargan de elegir el modo (Activo o Pasivo), la frecuencia de medios en modo Activo (400-800 Hz) y el tipo de bobinado de las pastillas (Single Coil-Humbucker).

El bajo monta, como no podría ser de otro modo, cuerdas Fodera y la verdad es que no nos sorprende descubrir que son excelentes. A diferencia de muchas marcas y luthiers que simplemente encargan cuerdas con su nombre a alguna de las grandes fábricas de cuerdas, las cuerdas Fodera están hechas exclusivamente para ellos por una pequeña empresa casi artesanal del estado de Nueva York que no trabaja para nadie más. Esto garantiza la selección del mejor material y el modo de aplicar el entorchado sobre el núcleo de la cuerda, dando como resultado una cuerda que además de sonar realmente bien, tiene una tensión muy agradable y un tacto igualmente bueno, ofreciendo además una duración más que razonable. El calibre utilizado en este bajo es  40-100 y se nos antoja ideal para poder usar todo tipo de técnicas, aunque lógicamente aquí cada bajista tendrá sus preferencias.

Por último no queríamos dejar de mencionar el alma reversible que utilizan los bajos Fodera (de nuevo otra característica que los separa del resto). Es bien sabido que un alma de un solo sentido no es suficiente ya que en algunas ocasiones (a veces por las temperaturas, a veces por la propia naturaleza de las maderas usadas) se hace necesario mover el mástil hacia delante, cediendo a la tensión de las cuerdas en lugar de hacia atrás. Mientras el resto de marcas han adoptado el alma de doble sentido para solucionar este asunto, a Fodera Guitars no les satisface este enfoque ya que según ellos mismos nos comentan, un alma de doble sentido implica tener que hacer un canal excesivamente grande en el mástil que podría debilitar en cierto modo el mástil y en cierta medida afectar también al sonido del instrumento. La solución de Fodera es tan simple como revolucionaria y efectiva: usar un alma de un sentido pero reversible. Es decir, que el alma actúa en un solo sentido pero puedes sacarla fácilmente con la herramienta que viene con el instrumento y tan solo tienes que girarla 180 grados e insertarla de nuevo para que actúe en sentido contrario. Reconocemos que la primera vez que tuvimos que hacer esta operación en un Fodera que costaba unos 10.000€ nos invadió una sensación que mezclaba curiosidad con cierto respeto, pero lo cierto es que la operación no podría ser más sencilla y la efectividad de este sistema es admirable.

Una vez descrito el bajo, pasemos a la mejor parte, que es tocarlo.

Cuando vas a probar un bajo de este prestigio y este precio, son muchas las expectativas generadas. En cuanto lo tienes en tus manos, lo primero que percibes es una sensación de que todo está en su sitio. A diferencia de otros bajos de corte moderno, especialmente los de 24 trastes, donde el mástil parece desplazarse hacia tu izquierda, alejando los primeros trastes de tu posición y obligándote a estirar el brazo, con este Fodera no tienes esa sensación en absoluto. Al contrario, las notas están donde esperarías que estuvieran en bajo de corte clásico como un Fender de toda la vida. Esto es muy de agradecer ya que se traduce en una menor fatiga a la hora de usar el bajo en largas sesiones. Por otro lado, el acceso a las notas más agudas se mantiene igualmente cómodo, de modo que realmente te olvidas del registro que estás tocando porque nunca te encuentras con una posición incómoda. Este es uno de los mayores logros de Fodera y es algo que quienes llevamos muchos años con un bajo colgado al hombro apreciamos enormemente. Ese delicado equilibrio entre el registro grave y el agudo del bajo en cuanto a ergonomía está perfectamente conseguido en este instrumento.

Una característica común a todos los bajos Fodera es que vienen de fábrica con un ajuste exquisito: acción realmente cómoda, cero trasteos y octavación absolutamente perfecta, como no podría ser de otro modo. Este tipo de ajuste constituye una gran ventaja a la hora de poder abordar con garantías cualquier técnica que se te ocurra.  En cierto modo es como si el instrumento desaparece y lo que realmente sale a la luz es tu modo de interpretar, sin que el bajo se interponga en ningún momento.

Fodera Monarch controles

Sonando

Llega la hora de escucharlo, así que lo conectamos a un buen amplificador. En este caso un equipo formado por el cabezal EICH T900 y la pantalla EICH 410L, un equipo de gama alta y tremendamente neutro que sencillamente reproduce el sonido natural del instrumento. Empezamos poniendo el bajo en modo pasivo ya que sin duda esta es la mejor forma de comprobar si todo está funcionando como debe a nivel “acústico” sin que la electrónica intervenga más allá de las propias pastillas y de los controles de Volumen, Balance y Tono. Tal y como imaginábamos, el sonido es increíble en ese modo; tanto, de hecho, que nos hace pensar que este bajo se podría usar siempre en modo pasivo sin que vayas a echar nada de menos.

Poniendo las pastillas en modo Single Coil descubrimos que realmente lo son, es decir, que entregan un sonido absolutamente clásico que recuerda a bajos de la década de los 60. Puede parecer sorprendente un sonido tan tradicional en un bajo de corte actual, pero es que en realidad este es uno de los sonidos más prácticos y más usados de las décadas pasadas. La pastilla del puente tiene un carácter incisivo pero con cuerpo que funciona perfectamente tanto con el tono abierto como cerrado (terreno Jaco instantáneo). La del mástil por su parte exhibe un cuerpo y una redondez tremendas, funcionando de maravilla para estilos clásicos en onda Motown así como Rock de todo tipo. La mezcla de ambas patillas como era de esperar produce un sonido ligeramente más hueco (por la ligera cancelación de fase natural) que podría funcionar de maravilla en casi cualquier estilo. En este caso la situación de las pastillas en el cuerpo del bajo es tan importante como el bobinado de las mismas a la hora de conseguir un timbre u otro y nos alegra comprobar que Fodera realmente saben lo que hacen al usar estas Duncan Custom en esa posición. Por cierto, cuando decimos que el modo Single Coil realmente lo es nos referimos a que a diferencia de otras pastillas Humbucker que pueden convertirse a Single donde básicamente obtienes el mismo sonido pero con diferencia de volumen al cambiar de modo, en este caso el modo Single lo es al 100% y suena como tal, no como una humbucker con menos volumen. De hecho si usamos una pastilla sola en modo Single y nos situamos cerca del ampli escucharemos ruido de 50Hz. Es decir, no se trata de pastillas Noiseless o Stack que cancelan el ruido pero suenan diferentes, sino que son 100% Single Coil y por eso suenan así de bien.

Cuando usamos el interruptor para pasar a modo Humbucker, obtenemos inmediatamente un sonido más moderno, con unos medios-agudos más pronunciados y un carácter que nos recuerda en cierto modo a un Musicman Stingray. Este es, de hecho, uno de los bajos donde más diferencia hemos notado entre esos dos modos de bobinado. Ambos sonidos son absolutamente de primera, pero en función de tus gustos personales y el proyecto en el que estés (o el momento puntual dentro de una canción) descubrirás que prefieres usar un modo u otro.

Activamos ahora el magnífico previo Mike Pope y sin usar nada de EQ lo que obtenemos es un ligerísimo realce de la señal que aumenta la presencia de las notas. La diferencia de volumen entre Activo y Pasivo es mínima, pero esta es ajustable usando un potenciómetro interno en el previo. A partir de ahí, las 3 bandas de EQ hacen su labor a las mil maravillas, que es precisamente lo que esperábamos: los graves llenan de un modo poderoso el espectro sonoro más bajo pero sin ensuciar nunca el sonido, los agudos aportan un toque extra de brillo si lo necesitas y aumentan el detalle de cada nota. Mención aparte merecen los medios, que puedes seleccionar para que actúen sobre 400Hz ó bien 800Hz en función de tus gustos. Los usos de la EQ son tremendamente personales, pero no nos resistimos a hacer algunas sugerencias que nos encantan: usando ambas pastillas en Single con un pequeño realce de graves conseguimos el mejor sonido de Slap que hemos escuchado en mucho tiempo (al tiempo que es un sonido válido para todo, ciertamente). Si recortas un poco los medios en 800Hz obtienes un sonido de slap moderno perfecto. Usando sólo la pastilla del puente en modo humbucker con un ligero realce de medios en 400Hz y el tono un poco recortado obtenemos un sonido solista excepcional donde hasta las líneas más rápidas y los solos vertiginosos parecen ser más fáciles de tocar. Si usamos sólo la pastilla del mástil en modo Humbucker con realce de graves y agudos moderado da como resultado un sonido de rock poderoso. La mezcla de ambas pastillas en Single con un ligero recorte de graves y realce de agudos se nos antoja ideal para tapping ya que hasta las líneas o ritmos más cargados de notas se entienden de maravilla. Y así podríamos seguir todo el día…

Más allá de la impresionante paleta de sonidos que ofrece este Fodera 35th Anniversary Monarch, todos ellos de tremenda calidad, hay dos aspectos más que nos llaman poderosamente la atención y que son una constante de esta firma: por un lado, es admirable la tremenda consistencia de sonido que exhibe este bajo a lo largo de todo su registro y en sus cuatro cuerdas. Es como si todo estuviera más conectado que en otros bajos en cuanto a la homogeneidad del sonido. Nos hemos acostumbrado a experimentar con algunos instrumentos ciertas diferencias de volumen y/o de timbre al pasar de una cuerda a otra o al ir cambiando la posición e ir accediendo a notas superiores a lo largo del mástil, pero siempre que hemos probado un Fodera (y este no es una excepción) tenemos la sensación de que esas diferencias no existen o no las percibimos al menos. El segundo aspecto que nos parece especialmente destacable es que el contenido del armónico fundamental parece más presente en estos bajos que en otros. Es difícil de describir con palabras, pero es como si las notas sonarán más llenas y más “reales”. Esto viene causado por la increíble calidad de construcción y componentes, ya que observamos una vibración perfecta de la cuerda a lo largo de todo su recorrido. La electrónica sencillamente se encarga de traducir del modo más natural posible todo lo que está ocurriendo físicamente cuando vibran las cuerdas.

Estos dos aspectos que acabamos de citar (la homogeneidad en todo el registro y el contenido armónico de cada nota) podrían pasar desapercibidos en una primera escucha si no tenemos cuidado, ya que la mera belleza, comodidad y calidad de sonido del instrumento destacan desde el primer segundo. Sin embargo creemos que son estos dos aspectos los que realmente marcan la diferencia entre un bajo Fodera y casi cualquier otro del mercado.

Fodera pala reverso

Conclusión

Algo que nos preguntan muchos clientes cuando vienen a Doctorbass para probar bajos de calidad y prueban un Fodera es: ¿me va a hacer tocar mejor un bajo que tiene este precio? Es una pregunta interesante y la respuesta también lo es. Nosotros estamos convencidos de que cualquier persona que compre este bajo va a tocar exactamente igual que siempre (quizás sonando mejor, eso sí), pero eso sólo va a ocurrir en el mismo momento que lo adquieras. La magia de un instrumento de gama alta consiste en que al no ponerte pega alguna a la hora de tocar y al resultar tremendamente inspirador a la hora de probar cualquier técnica y estilo, lo que ocurre es que te apetece tocar más y más ese instrumento de modo que en un periodo de tiempo relativamente corto (semanas o meses a lo sumo) estás tocando mejor. No es que el bajo en sí te convierta en mejor bajista, sino que la mejora la has hecho tú debido a todas las horas que le has dedicado. Sin duda es la tremenda facilidad al tocarlo y la enorme paleta de sonidos absolutamente de primera que tiene los que te motivan para tocar más y adentrarte en terrenos musicales que quizás antes habías rechazado porque en realidad tu instrumento no respondía como debiera.

Está claro que  plantearse una inversión así es algo que hay que meditar bastante, pero lo cierto es que todo el que adquiere un bajo Fodera llega a la misma conclusión: debería haber hecho esto antes. Desde luego poder probar un bajo de este nivel es una experiencia increíble y te recomendamos que si tienes ocasión lo hagas y saques tus propias conclusiones. Incluso aunque no puedas permitírtelo a corto plazo, es una maravilla poder comprobar las cotas de perfección que han conseguido estos artesanos apasionados de su trabajo.

En un mundo donde los productos pierden valor en un plazo realmente corto, es estupendo comprobar que sigue habiendo cosas a las que eso no les afecta prácticamente. Los bajos Fodera son una inversión segura y en este caso aún más ya que al ser una tirada de tan solo 35 unidades, este instrumento va a mantener todo su valor durante años y años.

Joaquín García

Fodera 35th Anniversary Monarch

Caoba

Arce duro, 3 piezas

Pau Ferro

24 Medium

Fodera Duncan Custom (exclusivo)

Mike Pope Flex preamp

Volumen, Balance, Tono pasivo. Graves, Medios y Agudos. 3 Switchs para pasar de Pasivo a Activo, de Single a Humbucker y para seleccionar la frecuencia de medios (400-800Hz)

Fodera Hipshot (exclusivo)

Gotoh

38mm

19mm (ligeramente ajustable)

34”

3.8kg (puede variar ligeramente de un instrumento a otro)

Estuche Deluxe, Herramientas, Cierres de seguridad, Certificado.

8750€ Iva Incluido

www.doctorbass.net

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