Revista de Bajos

Eden WTX-264 + EX1 12 Cabinet review

No es la primera vez que estas páginas hablamos de un producto de la marca americana EDEN. Se trata de una marca que nos gusta porque ha conseguido mucha calidad en sus productos asiáticos, cosa que no se puede decir de todas aquellas marcas americanas o europeas que desdoblan su producción en gamas caras (la del país de origen) y baratas (las que hacen en países emergentes).

En este caso, vamos a abordar una solución de amplificación que se ajusta a limitaciones presupuestarias. Al tomar la decisión sobre lo que íbamos a probar en este número, me incliné por elegir una propuesta de amplificación que fuese de precio asequible, de peso ligero, tamaño pequeño y que tuviese la potencia y calidad suficientes como para cumplir con su función en cualquier entorno, incluso en aplicaciones profesionales donde la exigencia no fuese máxima. Y eso no es fácil, porque podemos encontrar opciones más baratas pero probablemente no alcancen a cubrir la parcela profesional y semi-profesional que cubre el stack de Eden que hoy te traemos a estas páginas.

Cabezal WTX264

Hace tan solo unos años era completamente impensable que un amplificador de bajo liberase 300 Watts pesando menos de 2 kilos y pudiendo caber prácticamente en la funda del bajo o en una bolsa del supermercado. ¡Anda que no hemos cargado con muertos que pesaban un quintal y encima todavía había que forzarlos para plantarle cara a la batería y a los guitarristas de turno! Pues eso cada vez pertenece más a la historia, porque el mercado empieza a estar bien nutrido de cabezales pequeños, o muy pequeños como éste, y bien potentes.

Y el WTX264 es de los mejores, me encanta. Y empiezo así hablar de él porque es el resumen más significativo de lo que te puede dar este cabezal: muchas satisfacciones. Tiene tamaño micro pero prestaciones serias de verdad. De entrada, 300 Watts son ya más que suficientes para sonar en entornos de salas pequeñas, bandas no estruendosas, locales de ensayo y por supuesto, en el estudio de grabación.

En su panel frontal se agolpan los controles en la línea superior y las entradas/salidas en la línea inferior, porque hay que aprovechar el espacio al máximo, pero para nada es incómodo ni confuso. Su estética combinando paneles frontal y posterior en dorado con la carcasa y controles y conectores en negro le dan un vistoso aire de “aparato” de alto nivel de la vieja escuela. Otros detalles estéticos y de construcción que nos parecen magníficos en este cabezal son su robustez, con la inmensa mayoría de los controles y conectores metálicos, y el detalle del logo de Eden que se retroilumina y pone la guinda visual a un cabezal más que cuidado en su aspecto de diseño.

Eden WTX-264

Empecemos por el panel frontal. De izquierda a derecha nos encontramos la entrada de instrumento, única para bajos activos y pasivos, por lo que tenemos que regular la admisión de señal mediante el control de ganancia “Gain”, lo cual no supone problema ninguno. El funcionamiento de la ganancia es el habitual en todos los cabezales, aumentando la saturación de la señal de entrada a medida que se gira hacia el 10. Siguiente parada, el control “Enhance”, un efecto aural ya típico en muchos amplis de bajo y que básicamente recorta los medios y realza graves y agudos según se aumenta su recorrido hacia el máximo, algo que otras marcas denominan Scoop o Contour o VPF (Variable Pre-shape filter) o como les venga en gana, pero que se trata de un efecto siempre similar, que resulta muy útil para hacer slap o para “sobredimensionar” el sonido del bajo. A continuación tres controles de ecualización con la capacidad de realzar o recortar en +15/-15 dB los graves, medios y agudos, con un par de ellos con doble función ya que si tiramos del control de graves tenemos un realce prefijado de los mismos, que le da un notable empujón a la profundidad del sonido y si tiramos del control de medios, podemos elegir la frecuencia de medios sobre la que vamos a realzar o recortar. Y el último control de la línea superior, el volumen general Master.

En la línea inferior del panel frontal, ademas de la mencionada entrada de instrumento, tenemos un interruptor “Mute” para silenciar el ampli (muy útil para afinar, en paradas, cambios de instrumento, etc.), envío y re- torno del lazo de efectos, entrada auxiliar izquierda/ derecha para reproductores de CD o mp3 y salida de afinador directa. Desde luego, no se puede tener más en menos superficie, ¡qué barbaridad! Y aún no hemos hablado del panel posterior…

Detrás encontramos receptáculo del cable de corriente, en terminal para conectar un pedal controlador que se vende por separado y que activa/desactiva las funciones “Mute” y “Enhance”, salida directa a mesa con conmutador de tierra y control de nivel, salida de auriculares y salida de altavoces (1 de speakon y 2 de jack). ¿Alguien echa en falta algo? Parece que estuviésemos describiendo un cabezal de 35 kilos de peso, cinco veces mayor de tamaño y dos mil euros de precio… ¡y nada más lejos de todo eso que el WTX264!

Pantalla EX112

Para esta prueba hemos utilizado dos pantallas Eden EX112 de 8 ohms cada una. Hicimos la prueba de conectar una sola y luego las dos al cabezal, para comparar los resultados de ambas opciones. Vamos a ver brevemente las características de este modelo de pantalla.

Su tamaño pequeño (38,75 cm de ancho x 40,65 cm de alto y 37,45 cm de profundo) y su peso super manejable (13 kilos), son las principales características constructivas que buscábamos en esta configuración de cabezal más pantallas transportables con el máximo de comodidad.

Monta un altavoz Eden de 12” de 300 W, lo que significa que una sola pantalla puede emparejarse con el cabezal WTX264 sin que surjan déficits en el manejo de potencia. No incorpora tweeter, pero para ello el altavoz cubre una gama de frecuencias que baja hasta los 42Hz y sube hasta los 12kHz. A mí, en particular, no me importa en absoluto que carezca de tweeter, porque rara vez lo tengo abierto en mi equipo personal. El hecho de haber elegido para esta prueba pantallas con altavoz de 12” no es casual, sino una decisión pensada para poder abarcar un terreno válido tanto para bajos de 4 como de 5 cuerdas con una sola configuración de altavoces. Dicho de otro modo, una configuración con 2×10 + 1×15 nos habría dado pegada por un lado (los 10s) y profundidad por otro (el 15), pero ya se salía del objetivo de portabilidad pretendido. Las pantallas con altavoces de 12” ocupan un terreno intermedio y manejan bien la pegada (12” no está lejos de 10”) e igualmente manejan bien la profundidad (12” tampoco está lejos de 15”).

La pantalla existe en versión de 8 y 4 ohms, pero dado que queríamos probar el cabezal con 2 pantallas para sacar su máxima potencia y rendimiento, tuvimos que optar por las de 8 ohms para bajar entre las dos a la impedancia límite de salida del cabezal que son 4 ohms.

Viene super bien rematada, con rejilla metálica robusta en el frontal y esquineras de protección muy fuertes y útiles para preservar la caja de golpes en el transporte y uso en general. En la parte inferior está el puerto de salida de aire que libera la presión sonora que se produce en una caja de tan reducidas dimensiones para que los graves se proyecten con definición, alcance y cuerpo. El asa superior facilita el transporte, ya sencillo de por sí dadas las dimensiones y el peso de la caja.

Eden WTX-264 trasera

Sonando

Todos los controles del cabezal son muy sensibles, respondiendo con enormidad al más mínimo movimiento, sobre todos los de la ecualización. El primer paso de la prueba fue con una sola pantalla EX112. Nada más enchufar el Precision Pino Palladino con el que hice la prueba, con todo plano, ya me dio en la cara un tono muy presente, con fuerza y autoridad. Lo primero que pensé fue que el ampli coloreaba mi bajo, pero me gustó tanto la primera impresión que enseguida razoné: “¿Y qué pasa si lo colorea y el color es así de bueno?” Lo que le ocurre a un bajo cuando lo pones a sonar a través de este cabezal es que crece. Y esto es algo que, en general, nos gusta a todos los bajistas.

Cuando empecé a “jugar” con los controles de ecualización, me di cuenta de las impresionantes posibilidades de esta pequeña maravilla que es el WTX264. Con el control

“Enhance” conseguí inmediatamente una mayor calidez y profundidad en el sonido sin perder concreción en absoluto. Tirando del control “Bass” para obtener el realce de graves prefijado todavía aumenté más el suelo del sonido, pero es importante comentar que a medida que se va subiendo el volumen, este refuerzo de graves va perdiendo intensidad, algo parecido a cómo actúa el compensador “loudness” en los equipos de alta fidelidad. El barrido de la frecuencia de medios es estupendo para definir bien la franja central del tono e inclinarla más hacia los medios graves o los medios altos, según se requiera, y así buscar más fácilmente el sitio del bajo en la mezcla. El resto de la ecualización responde con calidad y tonos muy bonitos y usables siempre que no se llegue a sus extremos. Potencia suficiente para ensayos, estudio y bandas o locales donde se toque suave, pero sin sobrar tampoco.

Como parte final de la prueba, conectamos la segunda pantalla y ahora sí que le dimos un espaldarazo definitivo al sonido. El volumen aumentó como consecuencia de la bajada de la impedancia de salida de 8 a 4 ohms y de la consiguiente liberación de potencia máxima del cabezal, así como también la sensación de que el sonido crecía también en tono, porque no es lo mismo un altavoz de 12” moviendo aire que dos. En esta configuración sí que se puede plantar cara bien a cualquier música y baterías y guitarras por muy efusivos que sean. Indudablemente, la sensación con las dos pantallas EX112 fue de mayor equipo, mayor sonido, mayor capacidad de respuesta, en definitiva mayor todo. Para quien puede permitírselo, esta configuración doble es nuestra recomendación, porque además su carácter modular permite lleva una pantalla allí donde no sea necesario más y llevar dos cuando haga falta dar el “fa” de pecho.

Las pantallas nos ha parecido correctas, limpias, poco coloreadoras y capaces de manejar la potencia que figura en sus especificaciones, siendo conscientes siempre de que estamos ante material de gama media y no olvidando nunca lo que cuestan. Buenas compañeras del cabezal WTX264 aunque no nos han sorprendido tan positivamente como él.

CONCLUSIÓN

Buenas pantallas y excelente cabezal para que quien ande mirando los euros pero necesite un equipo serio, que suene bien y que no le rompa los riñones ni necesite furgoneta y ayudantes para transportarlo. Eden nos trae desde Asia un material muy bien hecho, muy bien diseñado y muy bien planteado, con un sonido al que podemos dar un aprobado alto y una capacidad sonora que no desmerecerá en ningún sitio ni en ninguna aplicación. Tu bajo, sea de alta gama o de gama media o baja, se pondrá contento de tener un compañero de viaje que le hace sonar calentito y profundo sin perder ni limpieza ni capacidad de control y variación. Y si quieres más chicha porque te gusta ir sobrado, echa un vistazo al cabezal hermano mayor del WTX264, el WTX500, que con las mismas dos pantallas EX112 tiene que sonar como un cañón, con el mismo carácter y calidad pero ya despegando las dentaduras postizas.

Jerry Barrios

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