Revista de Bajos

Annie Clements

Nacida en New Orleans y residente en Nashville, Annie Clements estaba destinada a ser bajista, tiene una habilidad poco común a la hora de tocar sólidamente el bajo y realizar coros, lo que le ha valido para girar con bandas como Amos Lee, Holly Williams, Native Run o Sugarland. Mantiene una actividad frenética que compagina con su vida familiar. Nos sentimos orgullosos de haber hablado con ella, esto es lo que nos contó.

Comenzaste a la edad de 4 años con el piano y después con el bajo en la banda de tu padre ¿Qué recuerdas de aquellos primeros tiempos?
Lo que más recuerdo de mis primeros tiempos de estudio de piano y bajo es lo mucho que me basé en el oído. Desde muy temprana edad lo más fácil para mí era escuchar una pieza que tocaba mi instructor y tratar de tocarla después de leerla. Mi padre solía jugar conmigo a juegos de entrenamiento auditivo, por ejemplo tocaba un do, y después otra nota, así iba buscando la referencia de lo que era el do. El saber identificar los intervalos me ha ayudado mucho después en mi carrera como bajista y vocalista. Mi experiencia con el piano sentó las bases para la formación auditiva y la adquisición de un conocimiento básico de teoría musical. Los mejores recuerdos de aquellos días es estar sentada al piano con mi padre eligiendo canciones de los Beatles y cantando juntos. Era un juego, no una tarea.

Tu familia es de músicos, y estabas rodeada de música… ¿Cuándo te diste cuenta que iba a ser lo tuyo, ese día que sientes que es lo que quieres hacer en la vida?
Vacilé entre el interés por la música y por el teatro durante la mayor parte de mi infancia. Una vez conseguí mi primer bajo y comencé a tocar en serio comprendí rápidamente que esa sería mi carrera. Tendría sobre 16 años cuando me di cuenta que no habría vuelta atrás. Tener un padre que todavía trabaja felizmente y con éxito como músico profesional, me dio a conocer los entresijos de esta carrera. Era plenamente consciente de las dificultades que entraña pero también sabía del valor que puede tener una bajista que pudiera cantar a la vez, así que me enfoqué en ello para obtener una ventaja competitiva.

Posteriormente estudias en Berklee, además de buenos contactos ¿Cómo fue tu experiencia en el College?
Me encantó mi tiempo en Berklee, era la primera vez en mi vida que estaba totalmente rodeada de personas apasionadas por la música, gente de todo el mundo. Había también aspectos que eran intimidantes. Allí no me sentí atraída por el jazz y el fussion, no era el tipo de persona que iba a hacer un solo de 8 minutos, así que no fui una estrella durante el programa. Tranquilamente forjé mi camino con mi idea de tocar y cantar a la vez, algunos profesores lo vieron y me propusieron para realizar algunos showcases de perfil más alto, lo cual significaba un mundo para mí. Todo lo que quería era formar parte de una gran banda y Berklee me ha dado la oportunidad de tocar en tantas grandes bandas y grupos. He sido invitada después a dar charlas, talleres y a actuar a través de los años y siempre es emocionante ver como el College ha crecido. Hay muchas mujeres allí, lo cual es maravilloso y hay ese énfasis en conseguir el desarrollo de los músicos en una carrera en estilos musicales viables, no únicamente en el jazz. Están en un momento emocionante allí. Espero tener la oportunidad de visitar el campus de Valencia algún día.

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Te mudaste de New Orleans a Nashville, ambas son ciudades muy musicales ¿Qué similitudes encuentras? ¿Tienes el mismo feel en ambas?
He tenido la suerte de haber nacido y crecido en New Orleans, es una ciudad como ninguna otra y ¡he estado en un montón de ciudades! New Orleans tiene una garra y un alma muy diferente a Nashville y eso es algo que echo de menos, pero realmente he llegado a amar Nashville y ahora me siento como en casa.
Como cualquier ciudad musical hay diferentes escenas y músicos que trabajan en ellas. Creo que atendiendo a la naturaleza de la industria en Nashville (es decir, centro de grandes giras, discográficas en los rascacielos del centro de la ciudad…) la gente toma muy en serio la profesión, hay un carácter competitivo.
New Orleans es más relajada, la forma de vida también es más relajada. Allí puedes tener una gran actividad musical a nivel local y llevar una vida medianamente decente. Puedes disfrutar de una existencia rica y creativa sin necesariamente ser portada en Rolling Stone, ganar un montón de premios etc.

En Nashville eres una parte de la industria y si quieres una exitosa carrera hay que estar en el negocio. Nunca sabes quién puede estar entre la audiencia, hay muchísimos shows, la gente se enfoca en impresionar a un manager potencial, a un representante, a un agente de una discográfica… es un medio diferente a lo que existe en Nueva Orleans donde se trata de una fiesta. Una cosa que atesoro de mi infancia es eso, en primer lugar la música debe ser diversión. La gente me pregunta sobre las diferencias de tocar en un estadio, un teatro, un club… para mi es la diversión por tocar buena música, es algo que me inculcó mi padre y mi ciudad natal, Nueva Orleans.

¿Cómo te definirías como bajista?
Soy una pequeña bajista que lo principal en su trabajo es que la gente sienta el Groove. Quiero que la gente esté bailando, quiero bailar yo. Mi objetivo principal es servir a la canción que estoy tocando, sostener a la banda y el sentimiento conjunto. Creo que me gusta el bajo porque es un instrumento que tiene una función de apoyo y está creado para tocar con otros instrumentos. La magia para mí está en tocar con otras personas y escuchar lo que está pasando, el crear algo más grande de lo que pudiera hacer por mí misma y la conexión con el público. Además debo de hacer los coros y eso marca mi enfoque como bajista, estar centrada en donde el cantante coloca la voz principal porque canto con él durante mucho tiempo. Incluso cuando no canto lo hago mentalmente para de alguna manera estar entrelazados.

¿Cómo es para ti una buena línea de bajo?
Para mí debe de sentirse bien, el tono correcto, si tiene un buen feel, suena cálida y agradable… entonces tienes oro. Mis líneas de bajo favoritas tienden a ser de inspiración tipo Motown. Yo uso mucho las pastillas, ghost notes… tiendo a seguir mi camino a través de la música. Sin embargo un bajista simplemente tocando una octava de la misma nota en toda una canción puede hacer que te duela el cuerpo de bueno, golpea ahí donde duele de hermoso. Sin embargo eso mismo puede no tener efecto en otra persona, la música es tan subjetiva… eso es lo bueno del asunto.

¿Qué significa para ti Sugarland?
Sugarland significa tantas cosas que me llevaría días compartirlo todo. Lo más importante es conocí y me casé con mi marido mientras pertenecía a la banda (Thad Beaty guitarrista de Sugarland) Tengo una vida genial a causa de esa banda y no solo por la familia que formé, también por todos los que han pertenecido a ese grupo a lo largo de los años. Tuvimos la suerte de reunir un grupo de gente con muy buen rollo, muy buena onda. Hace años que no giramos y seguimos buscando la forma de pasar tiempo juntos, he estado tanto con Jennifer como con Kristian en sus respectivas carreras en solitario, me encanta la música que hacen y la gente que son. Cualquier persona unida a esa experiencia será como una familia para mí. Ser parte de Sugarland cambió mi vida y la trayectoria de mi carrera de la manera más positiva.

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¿Cómo es un día para ti cuando no estás de gira?
Me gusta ejercitar mi cuerpo y mi mente, así que empiezo cada día acudiendo a un gimnasio cerca de casa que llevan unos vecinos. Cuando estás lejos de casa tanto tiempo es una bendición poder volver a una comunidad donde hay personas que se preocupan unos por los otros. Me gusta empezar el día rodeada de amigos y realizar algo saludable.
También me gusta compartir cafés, almuerzos… con amigos a los que no puedo ver cuando estoy de gira. Tengo un puñado de alumnos a los que enseño vía Skype y trabajo con ellos por las tardes. También hago trabajo de sesión en la ciudad generalmente cantar coros.
Por la noche mi marido y yo hacemos la cena juntos, paseamos al perro y vemos nuestros programas de tv favoritos. Él es músico, productor, y entrenador de triatlón que se levanta cada día a las 4:15 am, así que estamos en la cama temprano a no ser que tenga concierto en la ciudad, trato de adaptarme a su horario para pasar juntos el mayor tiempo posible.
Tengo el equipo en el salón así que toco en cualquier momento, resulta divertido e inspirador.

Instrumentalmente se te asocia a Fender, usas un P Bass con mástil de JB ¿Qué nos puedes contar acerca de tu bajo?
Siempre me han atraído los PJ, la sensación del mástil del Jazz Bass en las manos es donde estoy más cómoda. Sin embargo tener la opción de la pastilla del Precision me atrae por la versatilidad del tono. Me encanta el modelo de Reggie Hamilton que tiene el mástil del Jazz y y la pastilla del Precision, lo he tocado durante años con Sugarland. Acabo de recibir un American Standard Jaguar y me encanta. He tocado mucho funk y R&B últimamente, así que tener la opción de la pastilla activa que le da pegada en el funk es genial

¿Cuál fue tu primer bajo? ¿Todavía lo conservas?
Oh sí, tengo todos mis primeros instrumentos. Mi primer Fender fue un P/J que mi padre montó para mí. Cuando estaba en Berklee llegué a tener uno con un cuerpo 61 Precision y un mástil 63 Jazz Bass que pertenecía a David Lee Watson, uno de los mejores amigos de mi padre y uno de los bajistas más increíbles que hay por ahí. Una leyenda del funk en New Orleans un verdadero héroe anónimo del bajo, David Lee reemplazó a Jaco Pastorius en “Wayne Cochran and The C.C. Riders” pocó después montó una banda con mi padre.
Jaco le vendió a David ese cuerpo Precision que te comento, ese bajo fue el principal de David Lee durante su carrera y ha sido un honor para mí tenerlo cedido. Fender hizo una réplica de ese bajo para mí utilizando las especificaciones exactas, ambos instrumentos son verdaderos tesoros.

¿Te interesan los instrumentos más allá de tocar con ellos? ¿Coleccionas?
El bajo de David Lee está en mi casa estos días, pero yo ahora mismo solo adquiero instrumentos para tocar con ellos. Tengo bajos con los que he tocado en alguna entrega de premios importante, en videos musicales u otros momentos especiales, que los tengo por motivos sentimentales pero no voy coleccionar como si fuera ropa por el simple hecho de tenerlos. Esperemos que todo lo que tengo sea en el futuro objeto de colección.

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Mantienes actividades alrededor de la música, tanto en la enseñanza como de promoción de la música en Girl Rock Nation ¿Qué puedes decirnos acerca de ello?
He estado girando estos días con varios artistas diferentes, incluyendo a Amos Lee, Holly Williams y Anderson East. Estoy constantemente aprendiendo nueva música, repertorio, que siempre expande mi vocabulario y me inspira. Tengo un puñado de estudiantes a los que doy clases cuando estoy en casa el tiempo necesario, soy muy afortunada por tener un gran grupo de gente de todas las edades, flexible con mi horario de locos y que trabajan duro y me obligan a estar en forma. Tengo un par de chicas jóvenes que quieren aprender a tocar el bajo y les quiero enseñar las cosas que a mí me ayudaron a desarrollarme como bajista.
Apoyo la iniciativa Fender Girl Rock Nation para que niñas y mujeres toquen instrumentos, siento que estoy participando en la educación de la próxima generación de mujeres bajistas.
He participado con GRN en actuaciones, creo que es muy importante compartir mi experiencia con chicas jóvenes que podían verse intimidadas por tocar. GRN pone instrumentos en sus manos y las rodea de modelos positivos para ayudarlas a comenzar. Así que entre sesiones, ensayos, clases, shows etc. estamos bastante ocupados por aquí.

¿Cuál es tu estilo musical favorito? ¿En dónde te sientes más cómoda?
Siempre me ha gustado la Motown, Stevie Wonder, Marvin Gaye, Jackson 5, esas líneas de bajo son mis favoritas. También me encantan The Beatles, Beach Boys y una gran cantidad de músicos de New Orleans en especial The Meters. No es nada nuevo lo sé, pero es lo que me gusta.

Por último y supongo que es una pregunta que te hacen siempre… ¿Qué recomendarías a nuestros lectores jóvenes en España que quieren dedicarse profesionalmente a tocar el bajo?
Bueno, esa es una pregunta que daría para un libro entero, pero por otro lado también es difícil de responder. La gente a menudo me pide consejo, pero yo sólo puedo decir lo que me ha funcionado a mí. En primer lugar ser capaz de mantener un tempo sólido y a la vez un groove también sólido. A continuación siempre voy preparada a los ensayos, conozco la música y las partes vocales a fondo. Me presento puntual, con buen aspecto y soy responsable, me gusta pensar que es fácil llevarse bien conmigo. No aparezco con una actitud arrogante que solo voy a improvisar a algo así. Conozco y aprovecho mis puntos fuertes, así que no voy a probar con una banda de jazz o una odisea de fussion-experimental, no es lo mío.
Trato de trabajar con artistas, tocando y cantando, que valoran esas habilidades donde soy fuerte. No soy alcohólica ni adicta a las drogas, soy capaz de vivir durante meses con un grupo y me gusta viajar. Debido a todo esto he podido tener una carrera tocando música de la que me siento orgullosa y que me encanta, lo cual es maravilloso y desde luego no doy nada de esto por sentado. ¡Ni por un segundo!

Muchas gracias Annie
Gracias a vosotros.

José Manuel López

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