Revista de Bajos

Markbass Multiamp

Si hay una marca en el mundo del bajo a la que podamos otorgar la calificación de “revelación de la última década”, no cabe duda de que la mayoría votaríamos por Markbass. Y si acotamos el calificativo al campo de la amplificación, entonces creo que el porcentaje de votos sería aún superior. No queremos decir que sea la única que ha traído novedades y mejoras significativas a nuestro mundo bajístico, pero desde luego sí la pionera, la más vendida, la más reconocida y la que mayor número de productos novedosos ha aportado. Todos de gran calidad, y la mayoría fabricados en nuestra vieja Europa, que en los tiempos que corren es casi una excepción que llama la atención

El cabezal que hoy analizamos no es novedad de última hora, ya que lleva en el mercado un par de años, pero nunca habíamos desgranado en la revista un cabezal de este tipo y hemos pensado que este era un buen momento. Las novedades tardan en introducirse en el mercado, y más en el español donde no está el horno para cambiar de bollo así como así. Por eso, quizás para muchos sea un producto todavía no muy conocido, e incluso desconocido, y es una pena, porque abre un mundo de posibilidades que pueden llevarte a disfrutar con la amplificación. Para una buena parte de los bajistas, el ampli es un mal inevitable, con el que hay que convivir pero que no se disfruta como se disfrutan los bajos. De hecho, no conozco a nadie que coleccione amplificadores, y sin embargo sí a muchos que coleccionan o les gustaría coleccionar bajos. Bueno, vamos a ver qué tiene este Multiamp de especial.

Introducción

El Bass Multiamp es un amplificador que, además de amplificar la señal de tu bajo como su nombre indica (¡bueno estaría que no lo hiciese!), incluye una gran variedad de elementos virtuales todos ellos combinables entre sí: amplificadores de bajo, tanto modernos como “vintage”, pantallas, micrófonos que recogen la señal de la pantalla, efectos de estudio y efectos de pedal. En otras palabras, una recreación de los cabezales, bafles y efectos más famosos de la historia, deseados y añorados por muchos hoy en día. Si quisieras los aparatos físicos, con todos los problemas que se derivan de las cosas “viejas”, no tendrías otra que iniciar una compleja búsqueda por el mundo, pagarlos a precio de oro, y cruzar los dedos; pero si lo que quieres es disfrutar de sus sonidos mediante emulaciones de altísima calidad, estás a punto de llegar al final del trayecto.

En el universo de la guitarra, las emulaciones y modelados se iniciaron hace muchos años, con el primer capítulo de calidad escrito por el Pod de Line 6, al que han seguido otros muchos productos inspirados en él, unos mejorándolo y otros imitándolo de mala manera, tanto en formato hardware como software. Pero para el bajo la cosa fue mucho más despacio, y la investigación y riesgo de las marcas bastante menos generosa. Incluso el mismo Pod, del que Line 6 enseguida lanzó una versión para bajo, ha visto como hace unos años las versiones de guitarra y bajo se unificaban en una sola, lógicamente con el bajo como segundo plato de su contenido. Tanto en software como en hardware, nunca ha existido una oferta atractiva para bajo en este terreno del modelado, y probablemente nosotros, los bajistas, hemos tenido gran parte de culpa porque no hemos demandado productos con este concepto.

Pero Markbass ha arriesgado y ha conseguido algo que es fundamental en el lanzamiento de un producto: si no hay una demanda en el mercado para él, creémosla, hagamos que la comunidad de bajistas empiecen a desear algo que antes no deseaba. A mí, desde luego, me han despertado el gas en cuanto lo he probado. Porque eso de tenerlo “todo en uno” me hace ilusión.

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Visión general

Ante todo, que nadie se asuste pensando que estamos ante una máquina diabólica, complicada de manejar y que nos va a robar nuestro preciado tiempo de tocar para enfrascarnos en una lucha con la tecnología. Para nada. El Multiamp tiene una interfaz muy fácil de operar como veremos a continuación. Y además, su formato permite colocarlo en un rack, ocupando solo 2 unidades de rack estándar, lo que es un plus de comodidad añadido para quienes prefieran este modo de transporte/protección del equipo. No en un cabezal superpequeño como otros de la marca italiana, pero tampoco es demasiado grande para todo lo que ofrece en su interior.

De entrada, si no eres de los músicos que gustan de experimentar con su equipo de amplificación, grabación, efectos, etc., te diré que nada más encender el Multiamp por primera vez, ya te encuentras con decenas y decenas de presets (configuraciones predeterminadas) listos para ser utilizados y que cubren, muy probablemente, una buena parte, sino toda, de las exploraciones que tú personalmente puedas hacer. Seguramente han sido meses y meses de experimentación y diseño en los laboratorios de Markbass hasta dar por concluida la programación, así que difícilmente podremos llegar a rincones donde ellos no hayan llegado ya (aunque el cacharro nos lo permita). Por lo tanto, si así lo prefieres, otros ya han hecho el trabajo por ti.

Por descontado, si tú quieres modificar un preset y luego guardar tu creación personal, puedes hacerlo. Como estamos ante un equipo de muchas posibilidades, no vamos a poder ahondar demasiado en estas páginas ni entrar en detalles. Nuestra misión es dar una visión global del Multiamp, para que podáis haceros a la idea de su potencial.

Panel frontal

Digamos que el panel frontal del Multiamp puede dividirse en dos secciones bien diferenciadas: la que queda a la izquierda de la pantalla y la que queda a la derecha. La sección izquierda es la propia de la mayoría de los cabezales Markbass, con sus cuatro controles de ecualización ya clásicos (ver ficha técnica al final de esta prueba para relación de controles) y con el añadido de los botones de Solid State (transistores), Tube (válvulas) y Vintage que dan paso a las respectivas identidades sonoras a las que sus nombres hacen referencia. En este amplificador no están incluidos los tradicionales filtro VPF y emulador de altavoz VLE porque, como es obvio, “dentro” tiene las mismas funciones multiplicadas por cien, o por mil. Quiero destacar algo que me ha gustado mucho y no es habitual en los cabezales: los controles están contorneados por una hilera de lucecitas que nos permiten saber en todo momento cual es la posición en el recorrido del control. Y esto, en la oscuridad de un escenario, es algo valiosísimo.

Y la sección derecha está destinada a la interfaz que controla la parte digital/virtual, sus con controles y teclas de manejo. Insistimos en que es una interfaz muy sencilla e intuitiva que no supondrá problema alguno para nadie.

La pantalla tiene el tamaño suficiente como para que la visualización sea cómoda y además la disposición gráfica es muy inteligente y está muy bien diseñada. El primer nivel de cada preset está configurado por rectángulos que representan los elementos que se combinan para definir ese preset concreto (amplificador emulado, efecto o efectos, pantalla, etc.), y en un segundo nivel se accede a la edición de los parámetros propios de cada elemento, que son los que finalmente configuran el sonido. Este segundo nivel ya es un listado de parámetros/valores.

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Salida de auriculares, atenuador de señal entrante para bajos activos/pasivos, ganancia, master, nivel de auriculares y ranura para tarjetas de memoria SD completan el panel frontal. La posibilidad de almacenar presets o programas configurados por el usuario permite almacenamiento externo, así como poder transportaros de un sitio a otro, por ejemplo, para tocar con un Multiamp que no es el tuyo (alquilado en otra ciudad porque estás de gira, en un estudio que lo tiene, etc.).

Panel posterior

Además de conectores esperables en un amplificador, como son 2 salidas de altavoces y envío y retorno de efectos, la naturaleza del Multiamp le obliga a ser mucho más extenso para que no se pierdan ninguna de las capacidades que nos proporciona su cerebro.

En primer lugar, la salida de línea es estéreo (haciendo la salida izquierda las funciones de salida mono en caso de que se prefiera esta opción), como exigen todos los efectos que contiene. Difícilmente podremos aprovechar al máximo un efecto de modulación (chorus, phaser, etc.) si no es en estéreo. Estas salidas, a su vez se presentan en dos formatos: balanceadas (XLR) o sin balancear (jacks). Por supuesto, el destino de estas salidas son las mesas de mezclas, los dispositivos de grabación, etc. La diferencia de resultado cuando se envían dos canales en estéreo al equipo de PA, o a dos pistas de un software de grabación, comparado con un envío en mono, es más que notable, sobre todo si hay efectos de por medio, que en el Multiamp los habrá con mucha frecuencia.

En segundo lugar, está el puerto USB para conexión a ordenador, con todo el aprovechamiento de las capacidades digitales que esto supone, también y fundamentalmente a la hora de grabar.

Y terminamos con los terminales de entrada y retransmisión MIDI (in/through), cuya funcionalidad principal es el control mediante un dispositivo MIDI de los presets y programas creados por el usuario, ya que podrás cambiar de unos a otros facilísimamente, tanto en orden numérico como con tu propia programación de orden. ¿Te imaginas lo que significa poder cambiar de sonido en mitad de una canción, o cuantas veces quieras? Por ejemplo, ¿utilizar un sonido para las estrofas, otro para los estribillos y un tercero para servir la mejor base al solo de guitarra?

Capacidades y sonido

Ante tantas posibilidades, es relativamente fácil olvidarse de que, sobre todo, el Multiamp es un amplificador de bajo, y que debe comenzar por realizar bien sus funciones básicas, que no son otras que amplificar y sonar bien. El amplificador “analógico” es un pariente cercano del Little Mark III y toda su saga derivada, entregando 500 watts a 4 ohmios (con dos pantallas de 8 ohmios o una de 4 ohmios) o 300 watts a 8 ohmios. Potencia para dar y tomar en prácticamente todas las circunstancias y el sonido Markbass ya conocido por muchos: claro, contundente y de calidad. La prueba se hizo con una pantalla también Markbass de 4 x 10.

Y cuando entramos en terreno digital, nos encontramos con una excelente variedad de modelos de ampli para elegir: amplis modernos de transistores (por ejemplo, emulación de modelos de la propia marca MarkBass o de Trace Elliot entre otros); amplificadores de válvulas (simulaciones de SWR, Ampeg, también Trace Elliot y otros); y amplificadores “vintage” (modelados de amplis clásicos Fender, Marshall, Sun, etc.).

En cuestión de pantallas, podemos elegir modelos, simulación de la resonancia de ambiente, filtros de agudos y graves, tamaño de la caja, modelos de micrófonos aplicados a las pantallas para recoger el sonido, posición de los micrófonos y algunas virguerías más.

Y como efectos, citamos algunos de una larga lista: chorus, reverb, octavador, compresor, sintetizador, pedal de volumen, supresor de ruido, phaser, drive, EQ paramétrica, en fin, un lujo con el que podremos programar y buscar sonidos a nuestras anchas.

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El sonido, mejor dicho, los sonidos que puedes conseguir con el Bass Multiamp son infinitos. Y cuando decimos infinitos no es una forma de hablar, porque si multiplicamos los 300 presets que trae de fábrica por las decenas de parámetros que hay detrás de cada elemento que los configuran, estamos ante millones, literalmente, de posibilidades diferentes. Y todos son de alta calidad.

Los efectos son realmente buenos, destacando especialmente el chorus, la reverberación y el compresor. Los modelados de los amplificadores están también muy conseguidos. Parto de la base de que yo no he probado ni tocado nunca muchos de los amplificadores que emula, pero desde luego el resultado es muy cercano a como yo me los imagino, y cada uno representa una paleta de colores tonales y un concepto de la amplificación que abre un abanico inmenso a la hora de decidir qué va mejor en cada momento, en cada canción, para cada banda y para cada grabación. Y las pantallas y sus múltiples posibilidades de configuración son la guinda sobre el pastel.

Excelente calidad de sonido, volumen para lo que te haga falta y prácticamente todas las configuraciones de amplificación que han dominado la historia del bajo eléctrico están ahí para que tú las elijas. Y si lo quieres mirar de otra forma, porque eres escéptico con esto de las emulaciones, el Bass Multiamp es un cabezal que te brinda un mundo espectacular de oportunidades para conseguir cualquier sonido que tengas en mente.

Pese a la intervención digital, el amplificador no suena en ningún instante aséptico ni artificial, a no ser que extremes los valores de los parámetros. Digamos que sigue siendo un Markbass de arriba abajo, con ese sonido cálido y “analógico” que ha convertido a la marca italiana en la elección de muchos profesionales de renombre y de miles de bajista de a pie, como nosotros.

Conclusión

Durante las dos horas que pasé indagando, probando y variando a mi gusto los presets, disfruté sobremanera. Por supuesto, hubiese necesitado bastante más tiempo para probarlos todos despacio, recreándome en cada uno de ellos, pero es que estamos hablando de más de 300 presets de fábrica… Evidentemente, no todos encajarán en tus gustos, necesidades y preferencias musicales, pero de que este puede ser el ampli “definitivo”, no me cabe ninguna duda. Hasta que Markbass nos vuelva a sorprender…

No es barato, pero no es caro para todo lo que ofrece (menos de 1.400 euros). No es pequeño, pero es de un tamaño medio, y sobre todo pesa poco más de 4 kilos, lo que hace que sea comodísimo de transportar. No es complicado. No tiene límites a la hora de trabajar el sonido. Y para terminar con los “no”, NO dejes de probarlo, si tienes oportunidad, porque juega en otra liga, porque suena de muerte y porque a lo mejor empiezas, como me ha pasado a mí, a cogerle tanto gustillo a la amplificación que ya no puedo decirme “NO”.

Jerry Barrios

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